El Gobierno Territorial Autónomo Awajún (GTAA) llevó a cabo una exposición fotográfica en la Plaza de Armas de Jaén, acompañada de la muestra y venta de la cerámica awajún, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La actividad se desarrolló en el marco de la campaña “Sin Amazonía no hay vida”, con el apoyo del Vicariato de Jaén y CooperAcción.
Desde primeras horas de la mañana, habitantes y visitantes se acercaron con curiosidad a las imágenes desplegadas en la plaza. Las fotografías guiaban un recorrido visual por los diversos rostros de la Amazonía: su vitalidad, su fragilidad y la manera en que sostiene la vida de millones, más allá de los pueblos originarios.
Mientras el público observaba, los equipos del GTAA junto al Abg. Walter Silvera y la Abg. Ana Leyva de Cooperacción explicaban cómo la selva funciona como un gran pulmón que regula el clima planetario, introduciendo conceptos como el de los ríos voladores, ese flujo invisible que mantiene en equilibrio el ciclo del agua en Perú y Sudamérica.
El recorrido continuaba con imágenes que narraban la vida awajún: formas de vivir en diálogo con el bosque, la relación estrecha con la naturaleza y el uso responsable de los recursos, obteniendo solo lo necesario sin caer en el consumismo impuesto desde fuera.
Sin embargo, junto a esa memoria viva aparecían las otras imágenes: las que muestran la expansión de las actividades extractivas que vienen erosionando el territorio. Minería ilegal, narcotráfico, deforestación y derrames de petróleo conforman hoy un mapa de amenazas que avanza mientras el Estado parece mirar hacia otro lado.
La exposición despertó diversas reacciones. Muchas personas confesaron que era la primera vez que escuchaban sobre el pueblo awajún y sobre las carencias que aún persisten en las comunidades: la falta de luz y agua, escuelas en mal estado, puestos de salud vacíos o con un solo trabajador para atender a toda una población.
La muestra se convirtió así en un espacio de diálogo, reflexión y reconocimiento de una realidad que suele permanecer fuera del lente mediático.
Paralelamente, las hermanas artesanas del Cenepa compartieron el proceso de elaboración de la cerámica awajún: desde la obtención del barro y los pigmentos, que provienen directamente del bosque, hasta las iconografías que preservan los saberes ancestrales. Explicaron también que la creciente presión extractiva pone en riesgo estos recursos y, con ello, sus medios de vida.
A pesar de las amenazas que muchas veces han recibido por defender sus territorios, ellas continúan elaborando cerámica no sólo como sustento económico, sino como un acto de resistencia cultural.
La exposición de fotos y la muestra de cerámica awajún fueron un recordatorio de que la Amazonía no es un recurso inagotable ni un territorio vacío. Es un espacio vivo, hogar de pueblos que luchan día a día por conservarlo frente a un modelo que avanza sin mirar las consecuencias.
Actividades como estas permiten que más personas comprendan que defender la Amazonía no es un interés local: es una responsabilidad global. Porque, como bien señala la campaña, sin Amazonía no hay vida.





